En definitiva, hay me encuentro luchando contra una sociedad perdida, en la que mi único fiel amigo es la soledad.
Recuerdo muy bien, una noche en la época del 76, las calles oscuras y vacías, lo único que se escuchaba era la insoportable soledad; esa misma cosa que nos acompañara todos los días de la eternidad, vivos o muertos .Estaba corriendo, si corriendo para escaparme de la soledad, esta cosa hija de puta que no te deja de alcanzar y es inevitable que no la aceptes.
En definitiva, hoy me encentro luchando contra una sociedad perdida en que el único modo de escaparse de ella es mediante la soledad y las rutinas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario